“A los correligionarios de la UCR: dado que lo grupos internos a nivel provincial tienen muchas diferencias que sólo las acortaran con intereses personales en vez de sobreponer los intereses de la UCR por sobre todas las cosas, un grupo de correligionarios que no queremos nada en forma personal, los invitamos para que en el próximo acto electoral de autoridades provinciales anulen el voto. Así demostraremos el descontento con esta forma de hacer política”.
Así se expresó la convocatoria, el miércoles, vía Facebook. Néstor Mercado, dirigente bancario que fue parte de la agrupación Radicales del Nación, propiciaba la invitación desde su muro.
En diálogo con Página Política, dijo ser parte de “un grupo independiente”. “No tenemos líderes ni nos encolumnamos con ningún sector interno. Estamos en una crisis muy grande del partido, en todos los sentidos”, diagnosticó.
Desde ese lugar se llamó a los representantes de distintos grupos internos para convocar a una reunión en la que se expresara una suerte de compromiso público de anteponer la pretensión de recuperación del partido a los intereses personales y sectoriales. “Hablamos con Sergio (Varisco), con Leandro (Dato), con (Juan Carlos) Aguirre, con (Hugo) Lesca. (Fabián) Rogel no contestó y (Atilio) Benedetti coqueteó, dio vueltas, pero finalmente no acompañó”, destacó Mercado que tenía previsto formalizar esa convocatoria el viernes pasado, a las 17.
“Pretendíamos consensuar algunos criterios para el Comité provincial. Evitar que los intereses personales se sobrepongan a los partidarios. No se avanzó, no se pudo. Faltan patas de la mesa porque se trata de que asumamos todos un compromiso”, cuestionó y reiteró su crítica a los diputados nacionales Rogel y Benedetti quien “el jueves me avisa que no va a estar”.
Este es el contexto ante el cual Mercado convoca a anular el voto en la interna “con cualquier modo conocido, o con dos boletas, o con un cuerpo extraño en el sobre”. Dijo que con su grupo están “siempre en contacto” en pos de organizar lo que será una suerte de campaña con la consigna de anular el voto para expresar el descontento con la dirigencia partidaria.


