En el marco de la convocatoria que hizo el radicalismo a fuerzas opositoras, la corriente Illia, el sector interno que conduce la UCR de Entre Ríos, mantuvo un primer contacto formal con La Pancho Ramírez, el frente de fuerzas políticas y agrupaciones que impulsa la candidatura a senador nacional del dirigente de la Federación Agraria, Alfredo De Ángeli.
Del encuentro, desarrollado el jueves en Paraná tomaron parte delegados de ambos sectores, entre los que no se encontraban los candidatos. El primer contacto sirvió para ratificar el principal obstáculo que encuentra un eventual acuerdo de este tipo: al igual que De Angeli, en la UCR el diputado nacional Atilio Bendetti aspira a encabezar la lista de candidatos para el Senado de la Nación y ninguno de los dos se muestra proclive a considerar otra postulación.
Es más, según evalúan distintos sectores internos consultados, el grueso del partido radical no está dispuesto a ceder la candidatura más importante de este turno electoral. Hoy casi todos apuestan que el congreso partidario que se reunirá en una semana en Concordia en ningún caso aprobará un frente electoral que implique, para la UCR, la posibilidad de perder su representación en el Senado de la Nación.
Hay que recordar que son tres los senadores por cada provincia, que el partido que gana las elecciones lleva dos y el que sale segundo el tercero. Si la UCR no encabeza la lista de senadores y ubica un candidato en el segundo lugar, detrás de De Ángeli, sólo podría conservar su histórica representación en la Cámara Alta en el caso de un triunfo electoral que hoy nadie se atreve a pronosticar. El radicalismo de Entre Ríos siempre tuvo presencia en el Senado, ya sea porque ganó las elecciones o porque fue segunda fuerza electoral.
Por su lado, el PRO ve en la candidatura de De Ángeli la posibilidad de ganar presencia en el Senado y evalúa que el contexto político entrerriano es el que se le presenta más favorable en ese sentido. Sin embargo, De Ángeli busca, cada vez que puede, despegarse de la identidad PRO y asociar su candidatura a la de un frente opositor tan variopinto que podría albergar en un mismo espacio al radicalismo con su histórico enemigo: el ex gobernador Jorge Busti.
Un imposible por donde se lo mire, no ya por Busti, que ha dado muestras de sobra de su pragmatismo, sino porque jamás un congreso radical aprobaría semejante cosa. Demasiado tendrán ya los radicales con justificar políticamente un acuerdo con PRO.
Los radicales entienden que es una buena oferta para un dirigente rural lo que, entienden, sería una “diputación segura”, dentro de un frente electoral que, de mínima, aseguraría un segundo lugar. Pero sus interlocutores transmitieron que la senaduría no se discute.
De la reunión del jueves fueron parte Sebastián García Deluca (delegado del PRO nacional), el dirigente rural Nicolás Mattiauda, y el ex senador peronista Osvaldo Chesini, ambos de Gualeguaychú. Por la UCR, los diputados Fuad Sosa y Agustín Federik y el dirigente Mario Fariña, los tres enrolados en el sector que lidera Benedetti.

