Celebro la actitud favorable del Gobierno Nacional de haber enviado a la provincia un Aporte No Reintegrable de 20 millones de pesos, a través del cual fueron adquiridos vehículos, embarcaciones y otros elementos para ser utilizados en situaciones de emergencia que serán distribuidos entre hospitales, municipios y demás organismos estatales.
Se trata de tres bombas hidráulicas sumergibles, transportable en ruedas y cubiertas; nueve grupos electrógenos; tres plantas potabilizadoras móviles con capacidad de producción de 300 litros por hora; cuatro camionetas 4×4, doble cabina; cuatro embarcaciones con equipamiento (gomones semi rígidos); 20 motosierras; seis termonebulizadores para fumigación; y cuatro ambulancias (dos de media complejidad y dos de baja complejidad), que serán destinadas a los hospitales de Concordia, Paraná, San Benito y Federal.
Resulta llamativo que, cuando podría haberse realizado con anterioridad, tratándose de áreas tan sensibles como salud y emergencias, la adquisición del equipamiento se exponga en plena etapa electoral, montando un gran despliegue en la explanada de la Casa Gris, o haciendo entrega de los bienes a las instituciones en compañía de los candidatos.
Pareciera que el Gobierno Provincial es bastante hábil a la hora de usufructuar electoralmente, pero no con recursos propios, sino con fondos que envía el Gobierno Nacional a la provincia.
Por eso, es justo aclarar en cada acto en el cual se promociona la adquisición de los nuevos equipos, que los mismos fueron obtenidos a través de un Aporte No Reintegrable de 20 millones de pesos enviado por el Gobierno Nacional. Las cosas por su nombre…


