Lucía Varisco fue quien se encargó de contestarle a Blanca Osuna, quien cargó contra su padre por la causa de narcotráfico que tiene como cabecilla a Daniel Tavis Celis.
“Señora Osuna de Molina, cálmese. Todos cometemos errores en la difícil tarea de gobernar. Nada es, al menos en el caso que la ocupa, tan trágico. Usted cometió errores, bueno, ¿quién no los comete?”, ironizó la secretaria privada del jefe comunal.
Enseguida, la joven dirigente hizo un recorrido de la investigación: “Hágase cargo señora. Durante su gestión, año 2014, se descubrieron 400 kilogramos de marihuana en poder de un empleado municipal y surgieron indicios de la utilización de camiones municipales. Año 2015, más droga en calle Churruarín al final, atrás de la planta asfáltica, cuyo funcionamiento usted desactivó. También en el año 2015, en calle Alemanes del Volga se secuestran 1.700 kilogramos de marihuana, se detiene a un empleado municipal y se establece la utilización de un camión municipal, el Nª 148, para su traslado y la vinculación de empleados de carrera en dichos movimientos. En la causa se menciona que la propiedad y la construcción donde fue hallado el cargamento es un terreno municipal y fue entregada en uso por funcionarios de su gestión. Todo eso ocurrió durante su gestión y sin embargo no se le escuchó una sola palabra al respecto ni hizo renunciar a ningún funcionario. Su silencio fue total, acompañado de la protección política y de toda índole de la que gozaba en ese entonces”.
Varisco siguió en su respuesta: “Si es cierto que le preocupaba el avance de la droga y del narcotráfico en la ciudad, entonces hubiese hecho algo cuando los camiones municipales, ya en su gestión, trasladaban sólo en una oportunidad, más de una tonelada y media de droga y que consta en los expedientes judiciales”.
La interna del PJ
Pero la funcionaria fue más allá. Se metió en la interna del Partido Justicialista. Fue cuando recordó un episodio en el que desde el oficialismo de entonces se acusó a Gastón Grand, que iba también por la intendencia, de estar vinculado al narcotráfico.
“Sus difamaciones no son nuevas. Usted y su sector político cuando fue intendenta intentó vincular a una persona del hampa con su oponente interno. Inventaron la presencia de una persona condenada por narcotráfico en una caminata de un dirigente peronista, con tanta desprolijidad que no tuvieron en cuenta que esa persona estaba presa fuera de la provincia. La víctima no fue otra al ex precandidato a intendente Gastón Grand, que la había desafiado electoralmente y, entonces, usted no trepidó un instante en intentar falsa y groseramente vincularlo a la droga para salpicarlo y así obtener lastimosamente algún rédito para su candidatura”, le recordó.
“Señora Osuna de Molina, cálmese. Tal vez debería haber sido más cuidadosa. La dinámica de cargarse al hombro la administración de una ciudad puede llevarnos a equivocarnos como lo hace usted con su lamentable publicación que tituló ‘Lo advertí”, ironizó. Y agregó: “Usted no pudo haber advertido nada que salpicara a nuestro gobierno. No pudo hacerlo porque no hay nada de lo que a usted le gustaría que hubiera y porque con nuestra honorabilidad (¿le suena?) por delante somos refractarios al fuego, al lodo, al estiércol y a todo cuanto pueda hacerse por instalar la denostación falaz y perniciosa como una verdad que sólo puede tener origen en mentes febriles”.
“Lo que usted debería haber advertido es que tanto malestar que la saca de las casillas es su dolor, su impotencia ante una realidad que le dio la espalda y la consternación de ser parte no sólo del pasado sino del olvido. Trate de vivir tranquila su tiempo de madre y abuela”, ninguneó.
“Deje la función pública para quienes por decisión de una enorme mayoría nos hemos hecho cargo. No insulte la inteligencia de los paranaenses. Si a la hora de elegir no optaron por usted no habla mal de ellos, en todo caso habla de hartazgo, ese que nos igualó cuando hubo que definir y darle sentido al voto”, cerró.


