Estaba previsto. Era obvio. Nada nuevo. El proyecto de los intendentes de Damián Arevalo y Gustavo Bastián iba a hacer ruido para adentro; y aprovechado por el sistema de comunicación -pilar del Gobierno- para afuera. Una aproximación en la siguiente nota:
La senadora por el departamento Feliciano, de donde es Arévalo, se refirió al proceso de reforma previsional en la Legislatura entrerriana. Aseguró que continuará escuchando a todas las voces antes de definir su voto y que trabaja en “soluciones sostenibles, justas y un equilibrio”. Trazó un límite: “No voy a acompañar cualquier medida que descargue todo el esfuerzo sobre los trabajadores”.
“No puedo adelantar mi voto. Hoy se está trabajando y escuchando a todas las voces”, señaló, y agregó: “Mi responsabilidad es defender los intereses de todos los entrerrianos y de todos los vecinos de mi departamento, siempre buscando soluciones sostenibles, justas y un equilibrio”.
Domínguez también planteó el dilema que enfrenta como legisladora frente a las presiones del PJ, que en un comunicado, los diputados sugirieron que quien votaba el proyecto oficialista podía ser sancionado. ¿Cómo me paro ante las próximas generaciones a jubilarse cuando la senadora acá, en el 2026, no quiso votar por un costo político?”, se preguntó. Enseguida se prendió de la iniciativa de su coterráneo y el intendente de San José para marcar “la contradicción interna del Partido Justicialista: mientras algunos sectores amenazan con sancionar a quienes no voten en bloque contra la reforma, varios intendentes peronistas reconocen públicamente la quiebra del sistema y proponen sus propios cambios”.
Y siguió: “Por un lado quieren castigar o expulsar del PJ a legisladores que plantean el debate, mientras hay intendentes peronistas que admiten la quiebra del sistema y proponen una reforma. ¿Ellos la proponen desde afuera y yo, desde adentro, no puedo escuchar, no puedo proponer ni modificar?”, ironizó.
En ese punto, Domínguez apeló a declaraciones de Arévalo: “Habló y dijo claramente, hasta con datos propios, que el déficit existe. Y entonces me quieren sancionar y echar a mí, que no dejo de reconocer ese mismo déficit”.
Como antecedente, la senadora recordó que en 2017, los entonces legisladores Juan José Bahillo y Mayda Cresto votaron a favor de la reforma previsional impulsada por el gobierno de Mauricio Macri siendo Gustavo Bordet gobernador, sin que el partido solicitara la expulsión de ninguno de los dos.
Fuente: Página Política


