El proyecto de reforma previsional, que se apresta a convertir en ley la Cámara de Diputados, prevé un fuerte impacto para las arcas municipales. Las intendencias entrerrianas deben afrontar un incremento del 3% en el aporte patronal que realizan por sus trabajadores, lo que supone un golpe en las cuentas afectadas por el ajuste y la caída de la recaudación.
Se añade un asunto más complejo, que es hacer frente al déficit que tienen con la Caja de Jubilaciones y Pensiones de la provincia, lo que surge de la diferencia entre lo que se aporta por los activos y el monto que supone el pago de las jubilaciones de los trabajadores municipales.
En el marco del debate en el Senado del proyecto de ley, impulsado por el gobierno de Rogelio Frigerio, los intendentes del oficialismo, nucleados en el Foro de Juntos por Entre Ríos, pidieron que se contemplen medidas para aminorar el costo fiscal de la ley.
Uno de los voceros de ese planteo, ante los legisladores, fue el intendente de Hasenkamp, el dirigente radical Hernán Kisser. La propuesta no fue tenida en cuenta en la redacción del proyecto por lo que, ahora, la expectativa es que la reglamentación de la ley sí haga lugar a la mirada de las intendencias.
Caso concreto
“Esperamos que la reglamentación contemple algo de esto. La aplicación inmediata de la ley sería un golpe fuerte”, expresó Kisser que, tal como lo hizo ante los senadores de las distintas bancadas, se explayó en fundamentar la necesidad de la reforma en curso. “Necesitamos la reforma previsional, obviamente. El sistema está roto hace bastante tiempo, y desde que asumí como intendente, en la primera gestión, en 2019, (Gustavo) Bordet dijo cada año que había que llevarla adelante pero no pasó”, recriminó Kisser.
“Nos puede gustar más o gustar menos, pero los intendentes aplaudimos esta decisión”, enfatizó el dirigente radical.
En el caso de la ciudad que gobierna, hacer frente al incremento del aporte en un 3% supone hacer frente a 5 millones de pesos mes a mes. Pero la verdadera preocupación es que se imponga un descuento automático del déficit de su municipio. “Hacer frente al déficit, para Hasenkamp, implica 400 millones de pesos al año. Es un 50% de lo que se podría invertir en obras y servicios. Es el 10% del presupuesto”, ilustró Kisser.
La cifra surge de poner en correlación los aportes de 117 trabajadores municipales en actividad y el pago de 71 jubilaciones.
En 3 o 4 años
“Estamos para acompañar. Los municipios somos parte del problema. Pero esperamos que la reglamentación de la ley contemple un esquema que, por ejemplo, imponga un 25% por año”, propuso.
“Si este déficit se puede cancelar en tres o cuatro años, los municipios nos vamos a poder ir acomodando”, planteó.
Son una veintena de municipios los que deben afrontar los déficit con la Caja, sin que, al momento, se plantee alguna estrategia que amortigüe el impacto de la entrada en vigencia de la reforma previsional. Las situaciones más complejas se dan en las localidades más grandes como Paraná, Concordia y Concepción del Uruguay.
Fuente: Página Política


