A dos semanas del inicio de un nuevo período de gobierno, es incierto el futuro de la relación entre radicales y macristas en la Cámara de Diputados de la provincia de Entre Ríos.
Cambiemos (así se llamaba Juntos por el Cambio en las elecciones de junio) obtuvo 14 bancas. El PRO pretendía funcionar como un único bloque, pero la UCR se negó. Ya con el macrismo fuera del poder, los radicales pretenden recuperar su identidad dentro de la coalición y proponen seguir el mandato del congreso de la UCR de marzo de 2018, que planteó funcionar dentro de un interbloque de Cambiemos en la Legislatura entrerriana.
El lunes pasado, en la primera reunión que mantuvieron en la ciudad de Viale, los diputados electos formalizaron el esquema: habrá un bloque de siete radicales, un bloque de seis macristas y un bloque unipersonal del peronista Juan Domingo Zacarías, titular del Movimiento Social Entrerriano. Los 14 funcionarán como interbloque.
¿Qué significa exactamente eso? Es lo que se está resolviendo por estas horas con la redacción de un borrador de estatuto interno que determine un mecanismo de funcionamiento del interbloque; una figura que no existe en el reglamento de la Cámara de Diputados de Entre Ríos y que Cambiemos pretende incorporar.
En la letra de ese reglamento lo que más importa por estas horas en el PRO es el párrafo que deje en claro que la primera minoría será el bloque de Cambiemos con sus 14 integrantes y no el de la UCR con sus siete miembros.
Esto implica que los cargos a definir por la primera minoría en la Cámara se deben consensuar entre los 14. Que el PRO no quedaría afuera de las propuestas para la vicepresidencia de la Cámara; para los dos delegados en el directorio de la Cafesg (que administra los fondos de Salto Grande); o para designar el vocal por la minoría en el Tribunal de Cuentas.
En el PRO interpretan que si las decisiones no se toman entre los 14, el interbloque no implicaría otra cosa que una lisa y llana “división”.
La idea del reglamento del interbloque se enmarca en la voluntad de institucionalizar Cambiemos en la provincia, con la definitiva conformación de una mesa de conducción, lo que supone apostar a su continuidad.
Jefaturas
Es probable que la presidencia del interbloque sea rotativa: un año para cada fuerza política de la coalición. Su función sería meramente política, sin intervención en los aspectos administrativos de cada bancada. El jefe del interbloque sería quien coordinaría posiciones y cerraría los debates en las sesiones.
La idea es que el reglamento del interbloque esté listo para la sesión preparatoria en la que se eligen las autoridades de Cámara y se comunican las jefaturas de las bancadas políticas. Esto implica que la pulseada interna por la presidencia del interbloque se adelante.
Lo único que por estos días está confirmado es que Gustavo Cusinato estará al frente de la bancada de siete radicales, como adelantó la semana pasada Página Política.
Se presume, aunque aún no está formalizado, que Esteban Vitor liderará la bancada de los seis macristas. Fue reelecto, encabezó la lista y es quien tiene el perfil político más alto.
Zacarías, que es diputado por decisión de Rogelio Frigerio, jugaría en estas pulseadas internas junto al PRO. Con lo cual, tanto para resolver las tensiones internas por el reglamento del interbloque como para definir su jefatura, las posiciones podrían estar en principio empatadas en siete votos. Siempre que todos los diputados radicales y macristas mantengan su alineamiento partidario.
A priori, parece más lógico esperar que eso ocurra en el PRO. En la UCR, el diablo de la interna siempre puede meter la cola. Aunque es otro contexto, no hay que olvidar que en el presente período hubo dos radicales que no se escindieron del bloque originario de Cambiemos y siguieron junto a sus pares de PRO: Alejandra Viola y Alberto Rotman.


