El intendente de Paraná, Sergio Varisco, declaró durante casi dos horas ante el juez federal Leandro Ríos, que investiga a una organización dedicada a la venta de marihuana en la capital provincial y en otras localidades entrerrianas.
El jefe comunal había sido convocado para explicar algunas vinculaciones que la organización criminal liderada por los hermanos Daniel y Miguel Ángel Celis había logrado establecer en distintos niveles de la estructura municipal y por qué algunas personas allegadas a los líderes de la banda habían sido designadas en cargos de relevancia dentro del organigrama de la Municipalidad.
Varisco llegó una hora antes de la audiencia a los tribunales federales de calle 25 de Mayo, lo hizo sin compañía ni escolta y, según pudo saber Página Judicial, respondió una veintena de preguntas que había preparado el magistrado. En audiencia, Ríos estuvo asistido por su secretario, Juan Chaulet, una asistente y algunos defensores de los integrantes de la banda investigada.
A la salida, el intendente fue abordado por los medios y respondió brevemente algunas preguntas, aunque evitó contar detalles de su declaración. Varisco se limitó a señalar: “El juez hizo preguntas sobre el personal municipal y respondí todo”.
De todas maneras, reseñó que la investigación se inició “en la anterior gestión, en 2015, con un operativo de calle Alemanes del Volga”, por lo que tomó distancia de los cuestionamientos por presuntas vinculaciones con el jefe de la banda, Daniel Tavi Celis.
Efectivamente, el origen de la causa podría ubicarse en el 26 de agosto de 2015, cuando la Policía de Entre Ríos encontró 1.772 kilos de marihuana en una caja térmica en el fondo de una vivienda en el barrio Paracao. Primero los vecinos contaron que la droga había sido llevada hasta allí en un camión volcador de la Municipalidad y después, el dueño de casa, Sergio Daniel Godoy, empleado municipal, afirmó que la droga se la había llevado una persona a la que identificó como Cebolla, apodo de Miguel Carmelo Leguizamón, el hombre que crió a los Celis y que fue designado en la Unidad Municipal 2.
En ese sentido, señaló que desde que asumió como intendente, el 10 de diciembre de 2015 “más de treinta empleados municipales han sido dados de baja provisoria por caer arrestados” por causas vinculadas con el narcotráfico.
Consultado sobre la sospecha de que se utilizaran camiones municipales para el traslado de droga, como surge de las escuchas telefónicas colectadas durante la investigación, Varisco respondió que no le constaba y negó enfáticamente que Celis hubiera tenido el control de la Unidad Municipal 2 Oeste.
Unos minutos después, ya en su despacho, en una entrevista con Canal Once, Varisco agregó: “Vamos a tomar medidas para tener un mejor control; yo soy muy exhaustivo en el control del consumo de combustible de las unidades, en el estado del parque automotor y la afectación del servicio; ejerceremos un control más riguroso. Pero estoy tranquilo porque en la medida en que la justicia avance, se irán aclarando las cosas”.


