Luego de 49 días de paro, y tras la intimación por parte de la Municipalidad a la empresa Buses Paraná, se llegó al acuerdo con los choferes para retomar el servicio.
Este miércoles, alrededor de 70 coches volverán a circular por Paraná. Según detallaron desde el Municipio, el acuerdo que tendrá vigencia hasta el 30 de diciembre de este año contempla que el porcentaje del salario adeudado del mes de julio de este año será cancelado por parte de las empresas.
En lo que respecta al salario del mes de agosto, será abonará con un 50% de los subsidios provinciales y un 50% de los subsidios nacionales, una vez que estos fondos se acrediten en las cuentas de las empresas; tal y como lo reclaman las empresas y de acuerdo a lo que se ha acordado en la mayor parte de las ciudades del país.
En tanto, el Sueldo Anual complementario y diferencias salariales anteriores serán abonados en dos cuotas iguales durante los meses de agosto y septiembre, con fondos aportados en su totalidad por la Municipalidad de Paraná en carácter de préstamo a descontar de los derechos a percibir por parte de Buses Paraná, como aporte al sistema en el mes de diciembre de 2020.
Por último, según informó Apf, se acordó que las empresas concesionarias del servicio de transporte público en la ciudad no realicen descuentos en los haberes de los trabajadores por los días de paro realizados.
Solución de fondo
Para el MST – Nueva Izquierda, el acuerdo muestra otra vez que la estatización es la salida de fondo al conflicto. “Nuevamente los subsidios estatales son los que pagan salarios y servicios”, apuntó Nadia Burgos que afirmó que “la solución real es sacarnos de encima a los parásitos de los empresarios”.
“No creo que los colectiveros estén conformes con este acuerdo, y sinceramente a los usuarios nos queda la sensación de que pronto habrán nuevas medidas de fuerza. Tras 49 días sin transporte en la ciudad los únicos que ganan son, como siempre, las cuentas de Buses Paraná”, criticó la dirigente que insistió con la idea de la estatización “con control social”. “De otra manera, la empresa seguirá tomando de rehenes a los trabajadores y a los usuarios”, advirtió.

