Gustavo Bordet se expresó sobre los hechos ocurridos el viernes pasado en que un grupo de señoras – todo indica oriundas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires- escrachó a la salida de una audiencia a los abogados Raúl Barrandeguy, Candelario Pérez y Miguel Angel Cullen.
Instituciones vinculadas a la comunidad judicial como el Colegio de la Abogacía de Entre Ríos y la Junta Federal de Cortes y Superiores Tribunales de Justicia de las Provincias Argentina y Ciudad Autónoma de Buenos Aires expresaron su repudio. Lo mismo hizo la ministra de Gobierno y Justicia, Rosario Romero.
Este lunes lo hizo el Gobernador. “Repudio este tipo de escraches, considero que son acciones que rozan el fascismo y que constituyen una práctica que debe ser desterrada de nuestra sociedad”, aseveró Bordet al referirse al ataque a los letrados que defienden a Sergio Urribarri en el que, a la vez, se reivindicó a la ex procuradora adjunta Cecilia Goyeneche.
“Los abogados no pueden ser escrachados por el solo hecho de cumplir con su función”, sostuvo, al tiempo que enfatizó: “Me parece algo insólito e inaudito”, manifestó en declaraciones a la agencia APF.
Y agregó: “Me solidarizo con los abogados. Esto tiene que ser claramente repudiable porque vivimos en un Estado de Derecho que tiene como pilar básico la tolerancia y el respeto”.
Por último, destacó la “trayectoria impecable” del doctor Barrandeguy, que “ha defendido a presos políticos, ha estado vinculado a organismos de derechos humanos y ha sido electo diputado por el voto popular”.
“Prepararon la logística”
Quien dio cuenta de los hechos fue el propio Barrandeguy. “Al momento lo viví mal, mucho peor de lo que yo pensé que iba a vivir en un momento así porque no he tenido situaciones parecidas. Lo que pasó el viernes tuvo un grado de irracionalidad superlativo”, comentó el ex diputado nacional.
Y contó: “Me preocupó porque una cosa así no viene espontáneamente. Probablemente hay compatriotas que organizaron esto: prepararon la logística, atendieron los requerimientos financieros y económicos para que la gente viajara de Buenos Aires a Paraná”.
El abogado reconoció que tuvo miedo de que lo agredieran físicamente. “Esa fue la sensación. Me siguieron durante una cuadra (desde Tribunales hasta su estudio), agitándome una pancarta contra la cara, provocándome para que reaccionara. Yo y mis colegas, impertérritos. Le gritaban a la gente que pasaba: ‘Estos son los abogados de Urribarri. Cobran honorarios con la plata que nos robó Urribarri’. Es decir: todo asociado al ejercicio del derecho a la defensa. Únicamente un energúmeno puede no aceptar las reglas del derecho de defensa del Estado de Derecho”, aseveró.
Con respecto a la reacción de la Policía ante las agresiones de las que fue víctima, Barrandeguy fue muy crítico. “Desapruebo su actitud completamente. Pudieron haberlos revisado cuando entraron al salón de audiencias, (los atacantes) podrían haber ingresado con una navaja y hacernos daño. Gritaban (los integrantes de la patota) dentro del salón, no nos dejaban salir”.
Entendió que la fuerza de seguridad tendría que haber tenido otra predisposición para resguardar su integridad física. “Tendrían que haberlo hecho no por mí, sino por el derecho de defensa. Debieron asegurar que este derecho se podía ejercer en tribunales sin ninguna clase de temor ni impedimento”, planteó.
Los policías solo “miraban. Estaban como formando parte del grupo (agresor). Afuera (de Tribunales) igual. Hasta sonreían como diciendo ‘mirá la travesura que está haciendo esta gente’. La Policía no me acompañó hasta mi estudio mientras me agredían. Podían habernos hecho salir primero a nosotros y que ellos salgan después. Pero no. Fue una zona liberada”, describió.
Demanda
Barrandeguy adelantó que junto a los otros abogados que fueron víctimas del ataque presentará una demanda penal contra la patota por el delito de perturbación del funcionamiento de la Justicia. “Yo fui presidente del Colegio de la Abogacía y no puedo dejar pasar esto. Asumo mi responsabilidad y haré lo que tengo que hacer. No por mí, yo estoy sano. Sino por el ejercicio libre y garantizado de la profesión”, argumentó.
Observó que durante la audiencia los representantes del Ministerio Público Fiscal tendrían que haber actuado de otro modo ante los incidentes. “Se registró un delito, o dos, de acción pública que se perpetraron delante de los fiscales. Debieron haber instado para que de oficio se iniciara una investigación ¿Qué harán la próxima vez?”, se preguntó.
“De todos modos, creo que no pasaron un buen momento. Les vi las caras entristecidas. Es probable que no les provoque alegría ver semejante desborde”, precisó.
El abogado Rubén Pagliotto, que denunció oportunamente al ex gobernador Urribarri y a la ex procuradora adjunta, solicitó la denuncia del procurador general, Jorge Amilcar Luciano García.
Fuente: Página Política



