Gladys Domínguez es una senadora a la que la política suele prestar atención. Fue quien dejó al peronismo sin una herramienta valiosísima cuando se aprestaba a encarar un proceso novedoso. El de ostentar 20 años de oficialismo con mayoría en ambas cámaras a ser oposición. De este lado, el de la oposición, el justicialismo había logrado repetir el escenario de 1999 cuando Sergio Montiel alcanzó su segunda gobernación: controlar el Senado en la derrota. Sin embargo, esa mayoría duró nada cuando Domínguez se fue del bloque peronista para conformar uno aparte y dejar a las dos bancadas empatadas en 8. Se convirtió en árbitro.
Nueva en la política, a comparación de la mayoría de sus pares, “Meca” como se la conoce, se sentó en su banca luego de competir en el departamento con boleta corta. Un dato no menor. Será la última senadora que se impuso con boleta corta en el sistema de boleta sábana. En su despacho tiene una foto importante con Jorge Busti. Otro dato. El ex gobernador conserva adherentes aún haber fallecido, cuando sucesores no lo tienen en vida. Ingresó a la política de la mano de Victorio Firpo, histórico dirigente del departamento y veterinario, profesión por la que se encontró con “Meca”. Política y campo.
Domínguez brindó una entrevista al ciclo Plaza Mansilla que se emite por el streaming de Canal Once en el que abordó temas de la agenda legislativa, como la reforma previsional, pero también sus relaciones en el mundo de la política.
Dadora de gobernabilidad al oficialismo acompañando sus proyectos en el Senado, la senadora de Feliciano se perfila a apoyar el proyecto gubernamental para la Caja de Jubilaciones.
“No estamos hablando de ganadores ni perdedores en esto. Lo que estamos discutiendo no es solamente una ley, sino cómo garantizar que dentro de 10, 20 o 30 años los entrerrianos tengan una Caja de Jubilaciones que pueda cumplir sus obligaciones”, dijo Domínguez, y manifestó su confianza en que el Senado alcanzará acuerdos ante “el desafío de encontrar un equilibrio con todo el cuerpo de senadores donde hay una buena convivencia”.
La legisladora reconoció las posibilidades de modificar algunos aspectos del proyecto como reveló Página Política. Fijar la base de cálculos en 15 años (hoy está en 10 y el Gobierno pretende 20).
“El tema de los años no va a quedar en 20, pero no me atrevería a darte mi voto porque sería una falta de respeto hacia todo el equipo. Quiero que se busque con mucha seriedad un buen consenso de poder estar a la altura de las circunstancias para todos los entrerrianos sin lastimar los derechos de nadie”, adelantó. En todo momento del reportaje, Domínguez da las señales de acompañamiento, pero evita decir en qué punto no está dispuesto a hacerlo. Por caso cuando se la consultó por otro artículo que genera polémica: las facultades delegadas por la que el Ejecutivo puede dictar una emergencia. “Hay un ida y vuelta. El tema está siendo muy discutido. Hoy todo es posible. Las negociaciones están en buen sentido”, deslizó.
Domínguez explicó sus relaciones con sus ex compañeros de bloque y con el oficialismo. “Mantenemos una excelente relación entre los tres bloques. También con la vicegobernadora. Tenemos muy buena relación más allá de las diferencias”, sostuvo. Cuando la consulta es sobre el Ejecutivo provincial, la respuesta es similar: “Tengo una excelente relación. He encontrado mucha respuesta y mucho respeto. Articulamos gestión, porque de lo contrario no llegaría nada a mi departamento”.
La senadora lo enmarca todo en la gestión: “Trabajo primeramente por mi departamento, segundo por mi departamento y tercero por mi departamento”. Advierte que la única manera de sostenerse en la consideración de la sociedad, en este contexto, es precisamente desde la gestión. Qué consigo. En el mismo ciclo, el periodista Carlos Matteoda puso el ojo en ese aspecto cuando se refirió al peronismo y el 2027. Ver aquí
Domínguez deja implícitas sus diferencias con el intendente de la ciudad cabecera, Damián Arévalo, cuando enumera la falta de “una ruta, salud, educación, una laguna de decantación, un parque industrial. Siempre hemos sido un norte muy postergado y mi compromiso en política es por ahí”. También puede leerse como una crítica a los gobiernos justicialistas.
Sin mostrarse como outsider, la senadora reconoció que su distanciamiento, además de haberse iniciado con el apoyo al proyecto que creó OSER, fue también por las dificultades de gestionar en bloque. Todo un indicio para entender la política hoy. “Cuando veo cosas que no me gustan, no me gustan y no tengo por qué obedecer ni recibir mandatos. La sociedad quiere otra cosa. En bloque es mucho más compleja la gestión por las diferentes sensaciones que se perciben y porque una realidad suele arrastrar a todos, y nosotros tenemos, en los departamentos, diferentes realidades”, caracterizó.
Las relaciones con dirigentes del peronismo no están rotas. Domínguez dice tener conversaciones “con muchos” en el planeta PJ. Sólo dio el nombre de la intendenta de Paraná, Rosario Romero.
Para el 2027 en todo el arco la ven como candidata a intendente. Su respuesta: “Hoy por hoy trabajo para mi departamento. El tiempo lo dirá. Voy a estar donde me sienta más cómoda. Consigo mucho a través del gobierno provincial, estoy bien en mi departamento, trabajando, y el tiempo dirá. Voy a estar donde la gente me ponga”.
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Fuente: Página Política


