El diputado nacional de La Libertad Avanza, Andrés Laumann, defendió el proyecto de ley que amplía los alcances del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones, denominado Super RIGI.
Como miembro de la comisión de Industria, le puso la firma al dictamen de mayoría. Fueron 61 rúbricas de libertarios, radicales y legisladores del PRO que acompañan la iniciativa de la gestión de Javier Milei.
“El Super RIGI es la evolución natural del RIGI (Ley 27.742). Mientras el original estableció el marco general para inversiones superiores a 200 millones de dólares, este proyecto apunta a iniciativas de escala gigante, superiores a mil millones de dólares, previendo beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios aún más profundos”, resaltó el diputado.
Dijo a Página Política que para su partido y el gobierno de Milei, esta propuesta que se tratará en sesión el miércoles próximo “es la piedra angular de la estrategia de reindustrialización exportadora y la demostración más contundente de que Argentina cambió las reglas del juego definitivamente”.
Desde su punto de vista, el RIGI fue apenas un primer paso demostrando que el país podía tener “un régimen de inversión competitivo y sostenerlo en el tiempo”. Se trataría ahora de dar “un salto cualitativo” dejando de lado las “fricciones residuales” en materia cambiaria, aduanera y administrativa para facilitar el arribo de inversiones “de primera línea global”. “El Super RIGI está diseñado para competir con los regímenes de Qatar, Australia y Canadá, no con los de la región”, distinguió Laumann que dijo que se apunta a capitales que “tienen el potencial de mover el fiel de la macroeconomía”.
Transición energética
El proyecto tuvo dictamen el miércoles, en plenario de las comisiones de Presupuesto, Industria y Ciencia, Tecnología en Innovación. La oposición ha cuestionado duramente la eximición de obligaciones para los inversores destinatarios del programa. Se ha denunciado, incluso, la cesión de soberanía sobre la gestión de los recursos naturales.
En contra de esa perspectiva, Laumann prefiere mirar a las provincias en las que se ancla la expectativa de nuevos emprendimientos a gran escala. Mencionó, entre otros, Vaca Muerta en Neuquén, el litio en Jujuy, Salta y Catamarca, Gas Natural Licuado en Buenos Aires y Río Negro. “Los gobernadores saben que esto es desarrollo real”, dijo y la pulseada en este sentido se midió en el debate en comisión ya que hubo legisladores de Santa Cruz, Salta, Tucumán y San Juan que le pusieron la firma al Super RIGI.
El diputado agregó que “los sectores priorizados”, vinculados al litio, el gas, el hidrógeno, la minería, la agroindustria de escala, son los vectores de “la transición energética global”. “Argentina tiene los recursos; el Super RIGI es la llave para monetizarlos”, enfatizó.
Minimizó la comparación con otros sectores de la economía y el trato que les impone el Estado. Descartó que se trate de “privilegios” para empresas multinacionales. “Esta es la arquitectura institucional que permite que el capital global elija Argentina” en lugar de los competidores de la región.
“Cada dólar de beneficio fiscal que el Estado resigna, genera empleo genuino, infraestructura, exportaciones y divisas que el país necesita”, dijo y aseguró que la opción al Super RIGI es “costo fiscal cero con recaudación cero y empleo cero”.
“La estabilidad fiscal por 30 años no es una concesión: es el precio que Argentina paga por décadas de inconsistencia institucional. Sin esa garantía, no existe inversión de gran escala posible”, afirmó. “Durante décadas, el Estado argentino espantó inversiones. Ahora, el Super RIGI le dice al mundo: en Argentina, las reglas se respetan”.
Democracia y capital
Las críticas más duras, en el ámbito de las comisiones, estuvieron a cargo del peronismo, en la voz de Gerardo Martínez (Unión por la Patria), y de la izquierda con los argumentos que expuso en el recinto Nicolás Del Caño. Fue el diputado del FIT quien puso el ojo en el asunto más sensible para la vida institucional y democrática del país que viene de la mano del Super RIGI. Es el que refiere a la voluntad oficial de impulsar inversiones en Inteligencia Artificial, Ciberseguridad y particularmente del sistema tecnomilitar estadounidense. Se asocia con estos proyectos a Peter Thiel, recientemente radicado en Argentina, propietario de Palantir, compañía de datos y software que asiste a la CIA, el FBI y al cuestionado Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Thiel se ha convertido en uno de los protagonistas más influyentes y controvertidos de Sillicon Valley, fundamentalmente por sus posicionamientos políticos y económicos, plasmados en el ensayo de su autoría, La educación de un libertario. Allí, expresa que “la auténtica libertad humana es condición indispensable para el bien supremo. Me opongo a los impuestos confiscatorios, a los colectivos totalitarios y a la ideología de la inevitabilidad de la muerte de cada individuo. Por todas estas razones, sigo considerándome libertario. Debo confesar que, en las últimas dos décadas, mi postura sobre cómo alcanzar estos objetivos ha cambiado radicalmente. Lo más importante es que ya no creo que la libertad y la democracia sean compatibles”.
Fuente: Página Política
