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Frigerio y Gainza acercan posiciones

Los dos volvieron a dialogar luego de una etapa de distanciamiento. Con la vista en 2023, ambos se necesitan.
Pablo Bizai
Por: Pablo Bizai
pablobizai@gmail.com

En la serie de charlas individuales que Rogelio Frigerio tuvo la semana pasada con dirigentes de distintos espacios políticos de Paraná, reservó un almuerzo con Emanuel Gainza.

Hacía mucho que el ex ministro del Interior y el ex concejal de Paraná no tenían un mano a mano. La relación no había quedado en sus mejores términos luego de que a mitad de 2019, Gainza se viera obligado a declinar su postulación a diputado nacional en las PASO de Juntos por el Cambio luego de que la cúpula nacional de la coalición le negara el pegado de boleta con el binomio Macri – Pichetto. En la provincia, la fórmula presidencial sólo pegó con la lista “oficial” de diputados, armada entre Frigerio y el radical Atilio Benedetti.

La negativa resultaba ilógica desde el punto de vista de la sumatoria electoral para la fórmula presidencial. Es que la lista “oficial” no tenía candidatos de Paraná, el distrito electoral más importante de la provincia. En frente, el peronismo llevaba a dos candidatos de la capital: Marcelo Casaretto y Blanca Osuna. Y Gainza venía de hacer en el mes de abril, apenas tres meses antes, una buena elección en la ciudad, como precandidato a intendente en las PASO. Eso lo volvía objetivamente más competitivo que el entonces intendente de Basavilbaso, Gustavo Hein, el candidato de Frigerio en la lista “oficial”.

Había un problema para Frigerio: si le iba bien, el dirigente de Paraná podía desplazar (por representación de minoría) a Hein. Y ya no contaría con un voto propio en la Cámara de Diputados.

Es que Gainza no es un hombre de Frigerio. Nunca le respondió. Siempre tuvo buen diálogo con Marcos Peña, histórico adversario de Frigerio en el gabinete de Macri. Fue llamativo como el líder del PRO en Entre Ríos evitó venir a Paraná a principios de 2019 para dar su apoyo al candidato de su partido en la interna que el joven concejal le dio al intendente Sergio Varisco, que buscaba su reelección.

En esa campaña, Gainza fue el único precandidato de Cambiemos que no ocultó a Macri, que en ese momento atravesaba uno de los peores momentos de su gestión.  El mes pasado, el dirigente de Paraná fue uno de los pocos entrerrianos que acompañó al ex presidente en la presentación de su libro Primer Tiempo.

Pero esta es una etapa para hacer a un lado las diferencias. Frigerio viene dialogando con todos. Lo hizo con Patricia Bullrich, principal exponente del ala dura de JxC y se viene hablando hace varios días de un inminente encuentro con Macri, quien en su primera aparición desde el llano lo había señalado como uno de los responsables del fracaso en su gestión.

Pero el ex presidente revisó luego ese concepto y Frigerio pasó a ser, junto con Emilio Monzó, uno de los funcionarios “más capaces” de su gestión para lograr acuerdos con los gobernadores. Al excusarse por su ausencia en la presentación del libro, Frigerio prometió que oficiaría de anfitrión cuando (pandemia mediante) venga a presentarlo a Paraná.

 

Armado

Frigerio está armado. Y Gainza también. Se necesitan mutuamente en sus proyectos para 2023.

Para llegar a la intendencia de Paraná, como cualquier postulante de cualquier color político, Gianza precisa en la boleta a un candidato a gobernador competitivo. Y Frigerio, además de ser de su propio partido, le despierta esa expectativa en comparación con los dos postulantes anteriores: Alfredo de Angeli (popular, pero con un déficit de formación política y técnica que le restó confianza en el electorado) y Atilio Benedetti (figura repetida, que dejó como último registro la desalentadora diferencia de 24 puntos con Gustavo Bordet en Paraná).

Por su lado, Frigerio no tiene mucho para elegir en Paraná. Dentro de PRO, Gainza encarna el único proyecto municipal. Es más, por estos días está virtualmente solo en la tarea de armar un proyecto de gobierno. Si hay otro dirigente, de cualquier partido, que esté haciendo lo mismo en Paraná, no lo da a conocer.

En su construcción política, se alió a dos ediles de Paraná que habían sido electos por el varisquismo y ocupó un virtual liderazgo político de la oposición en el Concejo, a pesar de ya no ser concejal. Sigue un camino lógico de quien quiere ser intendente.

Nada de eso se ve por ahora en la UCR de Paraná, inmersa en una notable fragmentación tras la caída del varisquismo, el grupo interno dominante desde 1983 y el único que dio intendentes al radicalismo.

El proceso para renovar la conducción del Comité Capital es una buena muestra. No se puede esperar que proyecte ninguna figura fuerte una interna en la que la mitad del partido se abstiene (entre los que están los concejales y los diputados) y que se desarrolla en un contexto de pandemia peor que el que había en octubre, cuando se decidió aplazarla por razones sanitarias.

En general, en el país se espera que la UCR tenga un mayor protagonismo dentro de Cambiemos para disputarle las candidaturas al PRO: a Horacio Rodríguez Larreta en el país, a Frigerio en la provincia ¿a Gainza en Paraná?

La UCR ya tiene tres nombres para la gobernación: Darío Schneider, Pedro Galimberti y Fabián Rogel. Ninguno para la intendencia.

 

Fuente: Página Política
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