No hubo sorpresas en la interna radical de este domingo. Pasó más o menos lo que se esperaba: en una elección con escasa participación de los afiliados se impuso el peso de las estructuras más importantes de la UCR, expresadas en el acuerdo de la corriente Illia (que es conducción hace cuatro años) y la Alternativa Radical Entrerriana (principal agrupamiento de la oposición).
Traducido a nombres propios, esto significa que la UCR de Entre Ríos seguirá en manos de un hombre de la Illia, el diputado provincial Fuad Sosa, pero ahora con una conducción compartida con el sector que integran, entre otros, el diputado nacional Fabián Rogel, el ex intendente Sergio Varisco, el ex senador Arturo Vera, que para esta interna sellaron un acuerdo con la línea que lidera el ex diputado Atilio Benedetti.
La consecuencia política inmediata es que, de cara a las elecciones del año que viene, la UCR –que es el principal partido del Frente Amplio Unen- estará conducida por el sector que ha puesto más reparos a un acuerdo del radicalismo con el PRO de Alfredo de Angeli.
Dicho de otro modo: los afiliados le bajaron el pulgar el intendente de Maciá, Ricardo Troncoso, que prefería a PRO antes que al Partido Socialista y al GEN como socios para 2015, y que ya había avanzado en acuerdos locales en ese sentido en algunos distritos.
No obstante, no se puede afirmar que en la interna radical ganó este domingo el no a De Angeli o a PRO. En todo caso, cabe señalar que es parte de la alianza triunfante Rogel, el dirigente radical que más expresamente se opuso a un acuerdo con el macrismo que implique perder el perfil “progresista” de UNEN. Sin embargo, hay que decir que esa no es exactamente la posición de Varisco o de Benedetti.
Posicionamientos
Los resultados de la interna de este domingo operan también como un filtro para la definición de candidaturas a gobernador dentro de la UCR, algo aún pendiente en el centenario partido.
De los tres nombres en danza para suceder a Sergio Urribarri, naturalmente, queda fuera de carrera Troncoso y se posicionan Benedetti y Rogel.
En la capital provincial, además, se consolida el liderazgo de Rogel y Varisco, que llevan años mandando en el radicalismo local, a veces enfrentados y otras, como en este caso, juntos.
Varisco cumplió de este modo con una condición necesaria para su aspiracón de volver a gobernar Paraná. Mucho más modesto, el concejal Miguel Rettore (que también aspira a la intendencia) puede decir algo parecido, al retener su territorio, la seccional primera.


