Blanca Osuna ya está en funciones. Quien estuvo hasta no hace mucho en el Senado de la Nación defendiendo al gobierno nacional se convirtió en la primer mujer que conducirá los destinos de Paraná.
Quien este domingo tomó las riendas de la Municipalidad está donde está por ímpetu propio y por un largo recorrido sustentado en la lealtad K. Estuvo en un pelotón de precandidatos, pero nunca entre los que más posibilidades tenía para de ser la elegida. Era una más entre los pretendientes.
Supo aprovechar algunos fondos que otorga el Senado a modo de subsidios para implementar programas en algunos barrios de esta ciudad. Tejió buena relación con la Uader y la UNER, en donde hoy cosecha el apoyo de agrupaciones que gobiernan centros de estudiantes.
Las relaciones también las hizo en Buenos Aires. Llegó a estar en cercanías de la mesa de decisiones del kirchnerismo. Defendió las banderas del gobierno nacional desde su banca en los peores momentos y le puso el cuerpo a los debates que no siempre cotizaban con creces en la opinión pública. La ley de matrimonio igualitario, por caso.
La defensa sin críticas “al modelo” le habría traído como recompensa la decisión de Cristina Kirchner de la bendecida para que sea la candidata en esta capital. Una muestra de su buena sintonía son los encuentros que tuvo con funcionarios nacionales antes de asumir.
Osuna ya había estado en el lanzamiento de la candidatura para la gobernación de Agustín Rossi y en varias oportunidades compartió comitivas al exterior con la jefa de Estado reelecta. La misma noche del 23 de octubre, todos los porteños que la escuchaban debajo del palco, se enteraron que en Entre Ríos había ganado una tal “Blanquita”. Osuna también escribió en publicaciones en las que firmaron Juan Manuel Abal Medina y Ricardo Forster.
La dirigente fue anunciada por Sergio Urribarri como su alfil en Paraná. El gobernador habló con los demás precandidatos y les hizo saber que sería Osuna la candidata. A Daniel Ruberto lo compensó con una banca en la Cámara de Diputados; Gastón Grand, que llegó a sonar como precandidato pero no alcanzó a serlo, lo puso como compañero de fórmula en el marco del acuerdo con el solanismo; y con Leonardo Centurión, primero hubo un ofrecimiento para que se haga cargo de la representación local del Túnel Subfluvial, pero luego terminó en el gabinete municipal como secretario de Ambiente.
El peronismo, o el PJ de Paraná, la acompañó durante toda la campaña. Urribarri caminó barrios y presentó las propuestas para la ciudad junto a ella. La sumó a la primera fila en actos de campaña y la hizo partícipe de anuncios imponentes, como el estadio único.
Llegaron las elecciones primarias y Osuna superó sin problemas la prueba. Hubo corte de boleta, pero no alcanzó a entusiasmar a los adversarios que veían en esa estrategia alguna posibilidad de pelar de igual a igual. El 23 de octubre volvió la tijera, aunque la candidata del Frente Justicialista para la Victoria se impuso por arriba de 10 puntos. Las otras opciones peronistas, pero sin el sello, eran José Carlos Halle o Juan Domingo Zacarías.
Urribarri fue el arquitecto de la unidad del peronismo en Paraná. Osuna, mientras tanto, logró acercar a sectores kirchneristas más vinculados a la militancia social que partidaria desde la verba kirchnerista. La Agrupación Hijos, enrolados algunos en la JP Descamisados; y universitarios, son algunos ejemplos. Fueron estos quienes estuvieron en la explanada de la Municipalidad este domingo.
Osuna dijo enmarcar sin grises su gestión en “el proyecto nacional”. El gobernador, después de la toma de juramento, aseguró que será “uno de los principales colaboradores de Paraná”. El gabinete municipal algo dice de esta consigna. En los principales cargos de la estructura de la administración fueron ubicados hombres que vienen de la gestión provincial: Sergio Granetto, que asumió como titular de la Secretaría de Hacienda, llega de desempeñarse en el Ministerio de Economía de Diego Valiero; Fernando Báez, reciente coordinador de Logística del Ministerio de Desarrollo Social, está en el área de Acción Social; Arnaldo Gomáriz, ex responsable del área de Defensa del Consumidor de la provincia, es el secretario de Gobierno municipal; Gustavo Adolfo Acosta, ex funcionario de la Fiscalía de Estado provincial, está al frente de la Secretaría Legal y Administrativa; y Guillermo Federik, ex ministro Planeamiento de la provincia y primer concejal en la lista, asumió al frente de la Secretaría de Planeamiento y Obras Públicas municipal. Su salida del Concejo Deliberante dejó el lugar a Rosana Núñez, de la corriente Arturo Jauretche, que lidera el actual diputado nacional Julio Solanas. Este sector pasó a ser el grupo político con más presencia en el próximo Concejo Deliberante, con tres bancas y el presidente del cuerpo. El secretario del cuerpo es Pedro Raiteri, hombre de Adán Bahl, quien también ubicó a las concejales Natalia Osuna y Verónica Martínez.
Este camino y ante este escenario, Osuna gobernará la ciudad de Paraná.


