El gobernador Sergio Urribarri repudió la agresión sufrida por los periodistas de 678 y sostuvo que ese tipo manifestaciones implican “un retroceso a la era de las cavernas”.
“Es la violencia que está instalada entre quienes quieren defender sus privilegios de clase por encima del bien común y solidario; lo que merece el más amplio repudio de todos los entrerrianos y argentinos”, expresó Urribarri a través de un comunicado de prensa que difundió Télam.
De esta forma, fustigó la agresión sufrida por los cronistas de la TV Publica durante la cobertura de una manifestación en Santa Fe y Callao, de la Ciudad de Buenos Aires.
“Una movilización motivada en una protesta por no poder comprar dólares que además pasa a la acción violenta expresa una visión elitista que pretende ubicarse por encima de la ley y el desprecio por la diversidad y la pluralidad de ideas”, finalizó Urribarri.
Los hechos
Un miembro del equipo periodístico del programa oficialista 678 denunció que uno de sus camarógrafos recibió agresiones físicas de vecinos que se manifestaban en el cacerolazo que tuvo lugar en barrios de la zona norte de la ciudad de Buenos Aires.
Se trata del segundo ataque violento que experimenta un miembro de ese equipo periodístico, en diez días. El viernes 25 de mayo, un camarógrafo del mismo ciclo, que se emite por Canal 7, denunció haber recibido una trompada en la cabeza de parte de un manifestante, quien también le bajó la cámara para que no filmase. También fue golpeado en la espalda por otras personas el cronista Lucas Martínez y todo el equipo del programa fue insultado con palabras como «chorros» y «corruptos».
El hecho fue repudiado por la Asociación de Entidades Periodísticas Argentina (ADEPA) y el Foro de Periodismo Argentino (Fopea).
Esta vez un hecho similar fue denunciado nuevamente por Martínez, quien aseguró que la agresión volvió a ocurrir en la avenida Santa Fe, en uno de los puntos donde manifestantes críticos del Gobierno se concentraron para protestar contra el gobierno nacional.
«Estamos en la comisaría 17, salimos ayudados por la policía», informó en vivo, en conversación con Daniel Tognetti, en el programa Duro de Domar. «Nos agredieron verbalmente y se transformó en una agresión física muy violenta. La peor parte se la llevó el camarógrafo nuevamente, como fuimos agredidos hace dos semanas. Esta vez fue extremadamente violento. Ahora estamos esperando que llegue la ambulancia y lo revise a Sergio (el camarógrafo) que quedó muy golpeado», informó.
También aseguró que los protestantes sostenían que su presencia en la marcha era «una provocación». «Nosotros habíamos ido a preguntar el por qué del cacerolazo», remarcó.
El hecho recibió el repudio del oficialismo, Juan Manuel Abal Medina, Nilda Garré, los gobernadores Jorge Capitanich y Urribarri, Agustín Rossi, Daniel Filmus, además de legisladores de la oposición que también repudiaron el ataque.

