“No podemos vivir de conflicto en conflicto. El conflicto es un hecho táctico, es un hecho coyuntural”, enfatizó el secretario General de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), Andrés Rodríguez, en defensa de la decisión de la CGT de apostar al diálogo con la gestión de Javier Milei.
Rodríguez estuvo este jueves en Paraná, encabezando el denominado Encuentro Nacional de Juventudes, junto con la militancia del gremio a nivel provincial y secundado por las autoridades entrerrianas del sindicato, José Allende y Carina Domínguez. Entre la concurrencia, estaba el exsenador Héctor Maya a quien el gremio postula como candidato del peronismo para las legislativas del año próximo.
El gobernador Rogelio Frigerio volvió a compartir palco ante la militancia del gremio de Allende. Arribó al mediodía al salón donde se desarrolló el acto, acompañado por el secretario de Trabajo, Mariano Camoirano. Frigerio dijo estar presente ante la militancia del gremio para “seguir dialogando, seguir trabajando en conjunto como lo venimos haciendo, muy bien, desde el primer día”. “En favor de la gente y de la gestión del Estado”, expresó ante este portal.
Minutos antes de su llegada, Rodríguez valoró el vínculo entablado por UPCN con el mandatario provincial en el marco de una entrevista con Página Política en la que habló del deterioro de vida de los trabajadores; de la realidad de los estatales de Nación; descalificó el “veranito económico” que celebra la Casa Rosada; y analizó la situación del peronismo al que diferenció como movimiento de “la herramienta electoral” que es el PJ.
Macroeconomía y volatilidad
–Llega a Paraná cuando la novedad política más resonante se asocia a la figura de un senador nacional entrerriano, Edgardo Kueider, detenido en Paraguay por el delito de contrabando. ¿Qué impresión le ha dejado esta noticia?
–Sé del asunto por la publicidad que se hizo sobre el caso. Vamos a ver qué trasfondo tiene y qué conexiones tiene todo esto. No me gusta hablar de nadie que no conozca, desprestigiarlo, mucho menos. Dejemos esto en manos de la Justicia.
–El peronismo asocia a Kueider al gobierno de Milei; las distintas fuerzas fustigan al peronismo por lo que está pasando.
–Hay en efecto una suerte de especulación política. Por eso digo que esto tiene que ver con la cuestión jurídica. Esto de tirarse para uno y otro lado tiene solo un sentido de oportunismo.
–¿Qué evaluación hace del impacto social y económico que está teniendo el plan económico de Milei?
–No veo que haya un plan económico. Hay un veranito económico que al escarbarlo se ve que tiene muchas falencias. Podemos hablar de una macroeconomía con cierta estabilidad, con inflación a la baja, pero indudablemente acá no hay producción, no hay desarrollo. El sector social, los trabajadores, los jubilados, los compañeros informales, está muy empobrecido. Hay mucho miedo a perder el empleo y las soluciones a la gente no le llegan.
–Eso puede ser parte del plan económico, ¿o no hay plan en el gobierno de Milei?
–Un proyecto económico solo se puede hacer si hay sentido de crecimiento de la Argentina, sostenido con inversiones, no sólo extranjeras. Al contrario, porque las inversiones extranjeras tienen que resguardar los valores soberanos de nuestros recursos. Debemos hablar de una inversión genuina que venga de los propios actores importantes de la economía argentina. Por el contrario, acá no se mejoran las condiciones de trabajo y nuestra economía está basada en un 70% en el consumo interno por lo que un proyecto económico debe pensarse con ingresos muy superiores. Hoy, cualquier actividad laboral está perdiendo frente a la inflación. Esto no es un plan económico, es una suerte de estabilización financiera. Un plan económico tiene que ver con desarrollo y producción sostenidos de todas las actividades y eso no está sucediendo. No hay proyecto económico, además, sin distribución equitativa de la riqueza. El recorte de la obra pública es un drama, no solo para los gobernadores, que son los que gestionan, sino también para los trabajadores. La construcción, como tal, es multiplicadora de un montón de actividades. Esto repercute en vastos sectores. No veo a este gobierno con ánimo serio de generar proyecto en materia productiva, en materia de desarrollo, para que haya mejor calidad de vida.
Estatales
–Desde el discurso oficial se demoniza cada día al trabajador estatal. ¿Cómo vivencian esto sus afiliados?
–Tiene un impacto muy negativo. Los trabajadores estatales son compañeras y compañeros con mucha experiencia. Por suerte, esto no sucede en las provincias. Pero en el orden nacional se bajaron salarios, se expulsaron compañeros a mansalva. La orden ha sido, en en este ministerio bajamos el 10%, en aquel ministerio el 15%, y así. Esto es una cuestión, yo diría, hasta perversa, porque se ha dejado en la calle a gente que no tiene ninguna posibilidad de ser absorbida en otros ámbitos de trabajo.
–Ahora se inicia el proceso de exámenes, ¿qué espera que suceda con eso?
–Es una ridiculez. ¿Qué examen le vamos a tomar a un chofer? ¿Por que necesitaríamos que sepa manejo financiero? ¿Qué tiene que ver? Hay oficios del Estado que se llevan adelante muy bien y que cumplen una función que no requiere saber de matemáticas. Los empleados viales, los que atacan el fuego, que son gente que tiene por lo menos 5 o más años de antigüedad, que ni siquiera entraron con el último gobierno y no se les puede atribuir favoritismo político. El estatal cumple una función importante, eficiente, y hay que destacarlo. Podrá haber un mínimo porcentaje, como en cualquier lugar de trabajo, que no tiene un cumplimiento estricto. Se vio en la pandemia, muchos trabajadores cumplieron un rol fundamental.
–Hugo Yasky y Hugo Cachorro Godoy estuvieron en Paraná la semana pasada. Expresaron su voluntad de volver a unir la CTA ante el escenario que se plantea con una CGT dialoguista. ¿En qué condiciones se mueve hoy el movimiento sindical en este contexto difícil para el mundo del trabajo?
–En primer lugar, la CGT es una institución de larga trayectoria de lucha que reúne a la gran mayoría de los trabajadores formales y organizados. En segundo lugar, fue la CGT la que primero marcó la cancha, intentando neutralizar, y de hecho lo hizo, varias medidas que tomó este gobierno en contra de los derechos laborales. Prueba de ello fue, en un principio, la inconstitucionalidad del capítulo laboral del Decreto de Necesidad y Urgencia Nº 70. La CGT hizo movilizaciones, hizo dos paros nacionales. Pero también, como dirigentes, tenemos que gestionar. Y nos guste o no, este gobierno surgió por la democracia. En este marco, tenemos que dosificar y manejar los tiempos correctamente. Indudablemente hay todavía, en algún sector de la sociedad, cierta expectativa favorable. Nosotros no podemos vivir de conflicto en conflicto. El conflicto es un hecho táctico, es un hecho coyuntural, y no quiere decir que lo descartemos. A lo mejor estamos en enero haciendo otro paro, pero no es el momento. Hemos intentado decirle al gobierno: hagan una reunión tripartita, empresarios, gobiernos y representación sindical para, por lo menos, atacar algunos temas estructurales. Vamos a ver si tenemos suerte. No quiere decir que esta vía sea exitosa, pero vamos a intentarlo. Porque indudablemente el movimiento obrero fue formado en su concepción doctrinaria como un movimiento que busca la negociación, el consenso para solucionar sus problemas. Por supuesto, cuando se cierran las puertas y no hay ningún consenso, está la conflictividad por derecho constitucional, pero tampoco se puede abusar de estas medidas. Algunos compañeros creen que solamente en el planteo de la protesta permanente van a obtener algo. Ya está visto que no. Tampoco. Si no, fijémonos lo que pasó con los compañeros aeronáuticos que tuvieron que llegar a la negociación después de un conflicto muy serio. Estas son las cosas que tenemos que tener claras: tenemos que manejar los espacios y los tiempos oportunos. No se puede generar cualquier declaración pública porque sí.
Capital y trabajo
–La última voz que se ha expresado ante el modelo económico es la de la Unión Industrial, ante la apertura de las importaciones. ¿Qué articulación se plantea con el sector empresario?
–Efectivamente, la Unión Industrial está pagando en el propio cuero lo que en principio creyó que era una panacea el conjunto de medidas que tomaba este gobierno. Cabalgamos, además, sobre las pymes cerradas por la crisis económica. Si se abren las puertas a la importación esto va a traer un grave drama a la industria nacional, por supuesto, y como consecuencia, una situación de más desempleo. No se soluciona el problema de un país en un mundo globalizado atendiendo solo a las variables macroeconómicas. Estoy de acuerdo con bajar el déficit fiscal, con bajar la inflación, pero lo estamos haciendo a partir de la recesión y cualquier estornudo en el mundo repercute inmediatamente. ¿Qué va a pasar cuando Donald Trump concrete la política proteccionista que prometió en campaña, cuando proteja el dólar y genere que la Reserva Federal aumente las tasas? Eso va a perjudicar a países emergentes como el nuestro. Se acabó ahí la estabilidad macroeconómica que tanto pregona este gobierno.
“Compañero Frigerio”
–Con relación a la provincia de Entre Ríos, ¿cómo se planifica la relación con el gobierno de Rogelio Frigerio?
–Tenemos una buena relación como gremio con el compañero Rogelio Frigerio.
–Compañero…
–Le digo compañero porque tiene su origen en el peronismo. Es así. Lo vemos como una persona racional que intenta generar una gestión positiva para hacer progresar a la provincia, lógicamente con las limitaciones que está generando el gobierno nacional con los diversos estados provinciales. Pero, de cualquier manera, él tiene una intención y un equipo que quiere hacer crecer a Entre Ríos y desarrollarla. Nos parece muy bien. Nosotros, en ese sentido, vamos a colaborar y poner el hombro para que una provincia tan importante como esta tenga esa oportunidad.
–Recientemente Frigerio anunció un mecanismo de concursos en el Estado. Lo acompañaba la dirigencia provincial de UPCN. ¿Qué rol le cabe al gremio en el desarrollo de esta medida?
–Apostamos a la formación y profesionalización de los trabajadores. UPCN tiene escuelas de formación en todo el país, con la característica particular de cada administración provincial, y desarrolla un acompañamiento continuo para lograr como resultado un Estado con eficiencia. El Estado debe ser eficiente. No hay que fijarse en el tamaño: hay estados grandes, estados chicos. Lo que sí no existe es ningún país sin Estado, como pretende este gobierno nacional, que afirma que el Estado es una organización criminal y tiene que desaparecer. Eso es ridículo. Si tanto admiran a Estados Unidos, que se fijen si no tiene Estado. Para mantener el poderío militar y económico que tiene, necesita un Estado poderoso. No hay ninguna nación que carezca de Estado. Pretendemos un Estado eficiente y que lo que aporta la comunidad para mantenerlo derive en eficiencia.
PJ y peronismo
–¿Cómo es la situación del peronismo luego de la derrota de diciembre de 2023? ¿Cómo vio el proceso de internas en el PJ que terminó finalmente con Cristina Fernández al frente del partido?
–La historia del peronismo no pasa nunca por el partido, ya lo decía Perón. El partido es una herramienta electoral y punto. El peronismo es el movimiento. Y lo que hay que reconstruir es el movimiento, que tiene que ver con dirigentes, compañeras y compañeros con base territorial, base social, que tienen que reconocerse, discutir, debatir con autocrítica, con mucho respeto. A partir de eso, sí, empezar a elaborar un proyecto que vuelva a entusiasmar a la ciudadanía. Eso lleva a la construcción de una estructura de poder de la que surjan los líderes naturales del peronismo. En este momento se atraviesa un proceso que no se concluye en una semana. Pero se va a dar una renovación del peronismo. Vamos a llegar, no digo al 2025, pero sí al 2027 a tener la posibilidad de ser nuevamente gobierno.
–El peronismo ha planteado al trabajador como “columna vertebral” de la organización. Pero el mundo del trabajo ha cambiado. ¿Cómo se reconstruye esa identidad en el presente con un escenario absolutamente distinto en el mundo laboral que derivó en el voto mayoritario a Milei?
–La gente reaccionó transversalmente. Hubo compatriotas de la informalidad que votaron a Milei, trabajadores que votaron a Milei, y hubo gente de clase media que votó a Milei. Hubo falta de opciones, una opción fracasada que venía de los períodos anteriores, que indudablemente determinó la desilusión de mucha gente. La opción fue agarrarse a un maderamen que en ese momento estaba flotando para ver si podía ser una opción. Ahora estamos comprobando que tampoco es una opción. Por eso es tan importante reconstruir el peronismo.
Fuente: Página Política


