El Frente Renovador, en Entre Ríos, quedó reducido a un grupo de dirigentes y militantes desperdigados en la provincia.
La fuerza que fundó Sergio Massa, sin embargo, tiene otra impronta en Buenos Aires. En la gran urbe y el conurbano bonaerense, los renovadores son piezas claves en mesas de negociación. Fueron quienes le destrabaron a Mauricio Macri la derogación de las leyes cerrojo y pago soberano para el acuerdo con los fondos buitre en el Congreso y el Presupuesto a María Eugenia Vidal en la Legislatura. En esos dos cuerpos el massismo hace sentir su poder de fuego.
En la provincia, el destino de la fuerza fue otro, pese a que en las elecciones del año pasado haya presentado candidato para todas las categorías. El punto de partida de ese proceso de descomposición del Frente Renovador como partido, quizás no como identidad dentro del peronismo, fue la designación de Adrián Fuertes al frente del Ministerio de Turismo. Era el candidato a gobernador de Massa. Durante su campaña se visibilizó un evidente distanciamiento con su compañero de fórmula, Jorge Busti. Con Fuertes se pasaron al oficialismo su esposa, Claudia Monjo, que lo sucedió en la intendencia de Villaguay; y el senador por ese departamento, Mario Torres. Exequiel Donda, que se alzó con la Municipalidad de San Benito en la boleta de Massa, se pasó a Cambiemos.
El FR se quedó así sin ninguna intendencia e inclinó la balanza en el Senado donde el Frente para la Victoria y Cambiemos estaban empatados en ocho.
Comenzada las gestiones, nacional y provincial, se dieron dos procesos en esta comarca. Gustavo Bordet convocó a Busti para conocer su opinión sobre cuestiones políticas, económicas y de gestión. Lo sentó al lado del ministro de Gobierno, Mauro Urribarri. Los legisladores que ingresaron a la Legislatura por el FR son Gustavo Zavallo, Alejandro Bahler, María Elena Tassitro y Daniel Koch. Bahler y Tassitro hicieron un bloque aparte ni bien asumieron sus bancas. Koch se reunió este fin de semana con peronistas que estuvieron con Daniel Scioli, por caso Augusto Alasino.
Todos tienen una relación más que buena con el Ejecutivo. Zavallo, el alfil de Busti, es quien hace más reclamos y suele marcar los errores de la gestión de Bordet.
El otro elemento que contribuyó al desmembramiento del massismo en la provincia fueron las designaciones en los pocos organismos nacionales en los que se llenaron casilleros. Juan Maya, candidato a Fuertes en Gualeguaychú, se desempeña en una de las sedes que el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación tiene en Entre Ríos. Marta Charadía, candidata a senadora en la lista renovadora, quedó a cargo del PAMI Concordia.
Cristina Cremer vota con el Frente Renovador y Busti asegura fidelidad a Massa. Detrás de ambos no hay massismo, hay bustismo.

