Según el calendario electoral nacional, las alianzas para las elecciones de senadores y diputados nacionales deben presentarse el 7 de agosto. Por eso es que se venía especulando con que el congreso de la UCR, que debe definir la política de alianzas del partido, se reuniría unos días antes, a fines de julio.
El problema es cómo encajan esos plazos con una interna para la selección de candidatos, cuyo formato debería definirse en virtud de la suspensión de las PASO. Los tiempos son apretados: el 17 de agosto hay que presentar las listas de candidatos para las elecciones de octubre.
Cualquier alternativa a las PASO lleva tiempo de ejecución. Se trata, en definitiva, del mismo debate que por estos días atraviesa al PJ: con qué mecanismo elegir los candidatos para las elecciones de octubre.
Pero en el caso de la UCR, primero debería resolver si va a las elecciones en alianza o sola. Una cosa es una interna de un frente electoral y otra de un partido ¿Qué podría hacer que los radicales vayan solos a las elecciones? Que Juntos por Entre Ríos (JxER) se alíe a La Libertad Avanza (LLA).
Por estas horas, distintos sectores internos están planteando la conveniencia de convocar al congreso partidario en las próximas semanas, con el propósito de que la UCR pueda definir de antemano “si” o “no” a una eventual alianza con LLA. Y, a partir de esa resolución, avanzar en la definición de su oferta electoral.
Por ejemplo, si el congreso radical rechazara la posibilidad de una alianza con LLA su dirigencia iría con ese mandato a hablar con Rogelio Frigerio -y el resto de los partidos- sobre la continuidad del frente JxER, que en términos formales es una alianza electoral transitoria y debe ratificarse, o no, en cada elección.
Si Frigerio y los demás partidos del frente oficialista provincial decidieran aliarse al partido del presidente Javier Milei, la UCR no participaría de JxER y presentaría candidatos propios. O, tal vez, en alianza con el Partido Socialista, otro miembro de JxER que también se podría negar a integrar un frente con Milei.
Si, en cambio, el Gobernador decidiera no confluir con LLA, la UCR se mantendría en JxER y el frente debería fijar las pautas para elegir a sus candidatos. Posiblemente una interna abierta con exclusión de los afiliados a otros partidos, en la que sólo puedan votar los afiliados a los partidos del frente y los independientes, igual que lo que se proyecta en el PJ.
Pero lo relevante aquí sería que en esa interna no se enfrentarían los partidos políticos del frente, sino listas mixtas, integradas por precandidatos de distintos partidos, como pasó en las interna de 2021 y 2023 de JxER, en ambos casos con PASO.
Si la UCR no integra ese frente, el mecanismo para la selección de sus candidatos sería el tradicional, con una interna cerrada, limitada al voto de los afiliados.
¿Será?
Pero, con tantos radicales integrando el Ejecutivo provincial y ocupando puestos relevantes en la Legislatura ¿se puede pensar en la posibilidad de que la UCR abandone el frente con Frigerio porque el gobernador se alía a Milei? Esa es la gran pregunta que responderá el congreso partidario.
En cualquier caso, hay dirigentes de la UCR que entienden que el congreso debería reunirse cuanto antes. Como su integración es nueva, derivada del reciente proceso de renovación de autoridades partidarias, lo primero que tendría que hacer es conformar su mesa de conducción. Y, luego de un cuarto intermedio, abocarse a la discusión del tema de fondo.
Por lo pronto, no hay nada resuelto. La Mesa Ejecutiva del nuevo Comité radical se reunió este martes y no avanzó en una definición.
Toda esta discusión se produce en un contexto electoral en el que el frente que lidera Frigerio difícilmente pueda retener las cinco bancas que pone en juego, obtenidas en triunfos electorales polarizados (2019 y 2021). Tres de esas cinco bancas son radicales.
Fuente: Página Política






