Un grupo de estudiantes y jóvenes militantes fue demorado por la Policía de Entre Ríos durante la noche del martes, mientras realizaba pintadas y stencils alusivos a la Noche de los Lápices en la ciudad de Paraná. Según relatos difundidos en redes sociales por organizaciones estudiantiles, el operativo policial desplegado para la ocasión incluyó dos patrulleros, motocicletas y ocho efectivos.
Según esos mismos testimonios, los jóvenes permanecieron demorados durante más de dos horas, a la espera -según se informó en un primer momento- de que llegara un comisario para autorizar su liberación.
Las publicaciones que circularon durante el operativo calificaron la magnitud del despliegue policial como desmedida frente a la actividad que se estaba realizando, y remarcaron que la situación se resolvió recién tras una “actuación conjunta” de organizaciones y referentes que se acercaron al lugar, según contó la agencia APF.
El operativo policial habría incluido, según la denuncia de organizaciones estudiantiles, un intento de trasladar a los jóvenes en calidad de detenidos, y que la situación se desactivó finalmente tras la intervención de abogados y de referentes de la Multisectorial por los Derechos Humanos, quienes se hicieron presentes en el lugar del procedimiento, publicó Análisis.
El contexto
Los jóvenes se encontraban realizando intervenciones gráficas en la vía pública para recordar el próximo aniversario de la Noche de los Lápices y para invitar a participar de las actividades previstas para esa fecha.
El 16 de septiembre se conmemora en Argentina como el Día de los Derechos de los Estudiantes Secundarios, en homenaje a los diez estudiantes secuestrados por un operativo conjunto de la Policía de la provincia de Buenos Aires y el Batallón 601 del Ejército en 1976, en la ciudad de La Plata, en el marco de la última dictadura cívico-militar. La mayoría de las víctimas —que entonces tenían entre 16 y 19 años— militaba en la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) y había participado de la lucha por el boleto estudiantil secundario.
Cuestionamientos
El episodio reabrió el debate sobre los límites de la intervención policial frente a expresiones políticas y actividades vinculadas a la memoria histórica.
Las publicaciones que circularon durante y después del operativo cuestionaron duramente el accionar policial, al considerar desproporcionada la respuesta frente a un grupo de jóvenes realizando pintadas: “más de dos horas de operativo, desmedido y con el único objetivo de callarlos”, señaló una de las publicaciones, que cerró con la consigna “los lápices siguen escribiendo”, en referencia a la frase que históricamente identifica los actos de conmemoración de esta fecha.
(La foto es de archivo)
Fuente: Página Política

