“Somos docentes que estamos construyendo un espacio político académico autónomo, inscripto en la tradición y en la historia de las asambleas inter-claustros en defensa de la normalización y autonomía de la Uader. Quienes aquí nos encontramos hemos participado desde diferentes lugares del largo proceso de lucha que ha resultado en la perspectiva concreta de la normalización de la Universidad durante este año”, se presentó un grupo de docentes de Uader que convoca a una reunión para este miércoles, a las 19, en la Escuela de Artes (Laprida 331).
Dicen apostar a una comunidad universitaria que se dé “sus propias reglas de juego” y afirman que lo que se define en este contexto es “si vamos a construir una verdadera universidad, autónoma y democrática, o si simplemente replicaremos estructuras con escasa densidad deliberativa, donde las decisiones que nos atañen a todos sean producto de un pequeño y privilegiado grupo de actores”.
Convocatoria
La invitación a integrar el espacio es para quienes “se sientan interesados y comprometidos con una universidad pública profundamente democrática y autónoma de intereses sectoriales, partidarios o gubernamentales”. “Queremos aportar a edificar una institucionalidad participativa, a partir de la democratización de todos los claustros, particularmente el docente, sosteniendo el principio reformista de un cogobierno igualitario”, afirmaron.
“Nos pensamos como un espacio abierto y pluralista, que procura derrumbar las murallas de los claustros y las sectorizaciones para habilitar la palabra de todos quienes tenemos algo que decir y hacer en la Universidad hoy, que pretende sumar -ojalá- cada vez más a quienes históricamente han trabajado de manera cotidiana por crear nuevos modos de construcción de las políticas académicas, posibilitando la polémica y el debate, contribuyendo así a crear nuevas institucionalidades que alojen prácticas que tiendan al cambio”, manifestaron los docentes convocados, varios de los cuales se constituyeron en voceros del reclamo por la normalización con la toma del Rectorado.
“Queremos reconocernos y asumirnos como actores políticos en la facultad a partir de diagnósticos comunes sobre nuestra institución y sobre la universidad y en base a propuestas políticas y académicas convocar a nuestros compañeros”, plantearon en el texto enviado a Página Política.
En este sentido, se definieron en defensa del carácter público y gratuito de la Universidad, de la profundización de la democratización y la representatividad en la toma de decisiones, de la introducción de nuevos modelos de protagonismo “que mejoren la participación, reformulando la representación tradicional a través de otros modelos de democracia directa y democracia deliberativa”.
Para el estatuto
“Una de las primeras tareas de la próxima Asamblea Universitaria será la de darnos un nuevo Estatuto que, consideramos, entres sus principios debería contemplar: plena ciudadanía para todos, claustro único docente, elección directa del Rector y los Decanos, representación igualitaria entre estudiantes y docentes en el cogobierno, presupuesto participativo, entre otras reformas que ponderen y posibiliten la plena democracia y autonomía universitaria”, fijaron su postura.
Añadieron que el desafío de la democratización debiera estar acompañado “de la voluntad de consolidarnos como facultad integrando a las carreras que la forman”. “Por ello propiciamos una mayor autonomía de los consejos de carrera y la elección directa de los coordinadores, así como la puesta en marcha de políticas académicas que propicien el diálogo y la asociación entre disciplinas afines. Entre las acciones que imaginamos posibles: reformas curriculares que habiliten a los estudiantes de nuestra facultad el cursado de materias optativas sobre la totalidad de la oferta académica, la constitución de nuevos equipos de cátedras en asignaturas afines de diferentes carreras, la integración en proyectos de investigación y extensión con docentes, graduados y estudiantes de diferentes carreras y disciplinas, entre otros propuestas que tendremos que pensar entre todos”, postularon.
Se manifestaron a favor, además de ampliar más aún el plantel de docentes ordinarios “con una política académica que, a la vez que garantice presupuestariamente su realización, propicie la formación y capacitación de nuestros docentes”.

